Texto publicado en la década de los años 60 (1947-1968 apertura intelectual). La masa entendida como una facultad de organización de los seres humanos, una construcción histórica, es decir, un proceso en el que intervienen diferentes factores, como lo social, lo antropológico, lo psíquico, lo político; para su materialización. El poder entendido como una posibilidad de ciertas fuerzas para controlar y dirigir las acciones corporales, propias y ajenas.
A partir de un análisis sociológico y antropológico, Canetti construye un concepto propio de la masa que se puede universalizar. La masa es una forma de organización de los seres humanos que genera cierto tipo de relaciones inter-humanas gracias a la posibilidad que causa la interacción de los cuerpos, de los movimientos y pensamientos. La masa conlleva a concebir que dentro de sus posibilidades existen momentos en los que la relación entre los individuos son más horizontales, momentos que exigen ciertos movimientos o sentimientos de sus integrantes, como el pánico, el estancamiento, ritmo. Estos momentos determinan un vínculo directo con el cuerpo, con sus facultades a partir de sus extremidades: los pies, las manos. En este tipo de momentos, en los que el cuerpo puede demostrar sus habilidades, entra en vigor la facultad del poder. El poder refiere a una acción predeterminada en la que están consideradas todas las facultades de movimiento del propio cuerpo y de los otros cuerpos, para alcanzar un objetivo, una tarea, una acción, etc. Se puede pensar en las consecuencias que generan ciertas formas de expresión del poder y las formas en las que las fuerzas interactúan entre sí. La facultad que cada masa tiene de manifestar su poder, se traduce a formas de gobiernos diferenciados entre sí por la manera de manifestación de dicha facultad. De tales formas de manifestación del poder, resultan las diferencias de clase, de razas, de sexos, de edades, de partidos, etc. Se generan los momentos de dominación y de enfrascamiento, en los que es muy clara la manifestación de poder, quiénes son los que lo emanan y hacia quienes lo direccionan.
Caracterización de la Violencia:
Existe la concepción de la construcción de una violencia histórica, entendida a partir de la capacidad de organización de la humanidad en sus diferentes espacios. Principalmente en la capacidad de controlar y ordenar a otros cuerpos, a otras masas. La asimilación del poder, como facultad y como posibilidad histórica, dentro de las diferentes sociedades y civilizaciones y a través de grupos e individuos contenedores y generadores de poder; de perdurar como idea, como dinastía, como orden social. Esta violencia histórica representa, por así decirlo, una característica fundamental en la composición de las sociedades modernas, ya que parte esencial del poder es su expansión. Teniendo como claro, las diferencias de acuerdo a las experiencias, diversas entre sí, en las que se han representado diferentes formas de dominación y gobierno de las masas.
Citas textuales:
“[..] la masa misma, en cambio, se desintegra. Siente que acabará desintegrándose. Teme su descomposición. Sólo puede subsistir si el proceso de descarga continúa debido al aporte de nuevos elementos humanos. Sólo el incremento de la masa impide a sus componentes tener que someterse otra vez a sus cargas privadas”
“Para mantenerse como masa no debe tenerse un contrincante demasiado superior o, al menos, no debe creérsele demasiado superior. Si hace su presencia la sensación de inferioridad ante el contrario, la masa buscará la salvación de la fuga y si ésta parece imposible, la masa se desintegrará en pánico, huyendo cada cual individualmente.”
“Todo lo que el hombre es y puede, todo lo que en un sentido representativo constituye su cultura, se lo incorporó por transformaciones”
“Buena parte de la consideración que gozan las dictaduras se debe a que se les concede la fuerza concentrada del secreto, que en las democracias se reparte y diluye entre muchos”.